Descripción
El uso intensivo de fertilizantes y plaguicidas en la agricultura moderna ha generado impactos negativos significativos en la salud humana y en el ambiente, particularmente en regiones con suelos kársticos, caracterizados por su alta permeabilidad y susceptibilidad a la lixiviación de compuestos químicos hacia los mantos acuíferos. Esta dinámica incrementa el riesgo de contaminación hídrica y compromete la sostenibilidad de los sistemas productivos agrícolas (FAO, 2019).
En este contexto, las bacterias promotoras de crecimiento vegetal (PGPB) han emergido como una alternativa biotecnológica viable, debido a su capacidad para mejorar la disponibilidad de nutrientes y promover el crecimiento vegetal mediante diversos mecanismos, como la fijación biológica de nitrógeno, la solubilización de fosfatos y la producción de fitohormonas y otros metabolitos bioactivos (Vessey, 2003; Timofeeva et al., 2024).
La rizósfera de cultivos de importancia económica, como el limón persa (Citrus latifolia), representa un reservorio relevante de microorganismos con potencial funcional, particularmente en suelos de baja fertilidad como los de la península de Yucatán. No obstante, es necesario no solo caracterizar estas bacterias, sino también evaluar su efecto directo sobre el crecimiento vegetal en condiciones controladas, a fin de validar su potencial como biofertilizantes.
| Institución | Universidad Anáhuac Mayab |
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