Descripción
Los suelos kársticos de la península de Yucatán se caracterizan por su baja fertilidad, limitada disponibilidad de nitrógeno y fósforo, así como alta permeabilidad, lo que favorece la lixiviación de nutrientes y agroquímicos hacia el manto acuífero (Bautista, 2011; Borges et al., 2008). Estas condiciones incrementan la dependencia de fertilizantes químicos, cuyo uso intensivo genera impactos negativos en el ambiente y la salud humana (Guzmán-Plazola et al., 2016).
En este contexto, las bacterias promotoras de crecimiento vegetal (PGPB) representan una alternativa sostenible, ya que pueden mejorar la disponibilidad de nutrientes mediante mecanismos como la fijación biológica de nitrógeno y la solubilización de fosfatos, además de contribuir a la tolerancia al estrés y protección contra patógenos (Benjumeda, 2017; Bautista-Cruz et al., 2015).
La rizósfera de cultivos de importancia económica, como Citrus latifolia, constituye un reservorio clave de microorganismos con potencial funcional, lo que hace relevante su estudio para el desarrollo de biofertilizantes adaptados a condiciones locales.
| Institución | Universidad Anáhuac Mayab |
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